TIERRA COMO PIEL
Esta serie propone una analogía vital entre la dermis humana y la corteza terrestre. Así como la piel es el órgano sensible que nos otorga consciencia del ser, la capa superficial del planeta actúa como una membrana viva donde germina y se sustenta la existencia. “Tierra como Piel” explora esta conexión profunda, entendiendo que ambos sistemas están unidos por una red análoga de terminales nerviosas y conductos vasculares que irrigan nutrientes y transportan memoria.
La obra es una reflexión sobre nuestro origen, un ejercicio para recordar quiénes somos y facilitar una reconciliación necesaria con la naturaleza. Sin embargo, es también una denuncia estética: un llamado de atención sobre el abuso irresponsable de este recurso. Ignorar la sensibilidad de esta matriz terrestre conlleva consecuencias devastadoras que trascienden lo humano, afectando el tejido mismo de todos los seres que compartimos este organismo planetario.



















